Historia

Quería quedarme en Los Andes. Mi papá me dijo que no.

15 años después llevo 5 empresas. 3 se cerraron, una en octubre de 2019 junto con otras 3 al mismo tiempo. Esta es la versión larga, con las fechas y los números que sí puedo sostener.

Tomás Ffrench-Davis de pie en una escalinata urbana, con americana oscura.

15 años

Los capítulos, en orden.

2013

Quería quedarme en Los Andes

Mi familia comercializaba fruta: uvas de mesa, duraznos, después cebollas. Yo quería tierra y una vida ahí, así que entré a estudiar Geología pensando en minería. Mi papá me dijo que no: sin terreno, con crisis de agua, iba a trabajar toda mi vida.

Duré un año peleando con física y química. Era el segundo más porro del curso y llevaba matemáticas en rojo. Me cambié a Ingeniería Comercial y llegué a Santiago. En 2016 cofundé un movimiento estudiantil en la universidad; en 2018 terminé presidiendo el centro de alumnos.

2017

La cervecería empezó por una casa rodante

Queríamos recorrer Chile en una casa rodante hecha por nosotros y se nos acabó la plata. Entre 3 amigos (un ingeniero civil, un agrónomo y yo) dijimos: ¿cómo juntamos plata? Cerveza.

La hacíamos con agua de una vertiente natural del Aconcagua. Partimos con 50 litros, después 90, después 120, hasta 2.000 litros mensuales. Vendíamos en Los Andes, Rancagua y Los Ángeles: redes sociales, amigos, bares, hoteles y restaurantes.

La patente de alcoholes costaba 11 millones de pesos y había que reconstruir la casa hasta el techo. Nunca la tuvimos.

Ahí aprendimos ambas caras: cómo facturar y cómo no, cómo llamar a un cliente y cómo no.
2019

Valencia me cambió la cabeza

Gané una beca para estudiar 6 meses en EDEM, en Valencia, uno de los centros de emprendimiento más grandes de Europa. Al terminar hice una pasantía en una fintech española.

De ahí me traje una idea: Bat2go, arriendo de baterías por minuto con código QR en tótems. La elegí porque tenía mercado en Chile, porque tenía contactos, y porque no era ni blockchain ni fintech.

2019

Octubre: 4 cierres el mismo mes

En agosto traje el proyecto a Chile. Tenía 5 cosas a la vez: la cervecería, la comercializadora de fruta con mi viejo, 2 voluntariados de verano, cuarto año de universidad y las baterías.

Llegó el estallido social y después la pandemia. La cervecería se cerró con el turismo. La fruta se complicó en la vega. Los voluntariados se cayeron con la universidad online. Las máquinas de las baterías las quemaron.

No es un cierre: son 4 el mismo mes, después de 3 años que parecían ir bien. De ahí saqué el orden en que aparecen las señales.
2020

Ayudar a los que ayudan

Con José Ignacio Aracena y Maite Iturriaga nos pusimos a mirar qué se había roto después del estallido. La conclusión fue simple: no podíamos ayudar a todos, así que ayudemos a los que ayudan.

Kellun nació como un “Tinder del voluntariado”: conectar personas dispuestas a ayudar con fundaciones que necesitaban manos. No teníamos financiamiento, así que nos presentamos a todos los concursos que había hasta que ganamos uno que nos desarrolló la aplicación. Lanzamos a fines de 2020.

Anuncio de los ganadores de Innovación en Cuarentena 2020, el concurso de la UDD.
2021

1.200 seguros y la unidad económica al revés

Salimos en la prensa y sonó el teléfono: era Rodrigo, de HDI Seguros. Querían ayudar y no sabían cómo. En un mes armamos “Seguros con Sentido”: comprabas tu póliza y elegías una fundación a la que apoyar.

Vendimos 1.200 seguros en 2 meses. La comisión era de 300 pesos por venta y el costo por clic estaba en 320. Perdía plata en cada operación y me di cuenta cuando ya estaban vendidos: desconocimiento total, sin ningún orden de costos.

Ese mismo año sumamos los Santander X Awards Chile y los World Summit Awards de Chile, y al siguiente ganamos el campeonato mundial del Babson Collaborative Global Student Challenge.

La nota sobre Kellun publicada en un diario impreso.
2022

El pivote salió de un trato que se cayó

Betterfly quería integrar el voluntariado corporativo con nosotros y el proyecto se canceló de un día para otro. Eso nos obligó a mirar el modelo: dejamos de vender a personas y empezamos a vender a empresas.

A mitad de año entramos a Start-Up Chile con el programa Ignite: 25.000 dólares y 6 meses de mentoría. En noviembre sumamos 30 programadores voluntarios que nos ayudaron a mejorar la plataforma.

Sesión de trabajo del programa Ignite de Start-Up Chile.
2023

GoodPlayers y los 13.546

En julio de 2023 dejamos de ser Kellun. GoodPlayers salió como plataforma de gestión de impacto corporativo: la empresa elige a quién ayudar entre más de 100 fundaciones ya validadas, monta la campaña con su propia marca (voluntariado, donaciones y capacitaciones) y mide lo que hizo sin llenar una planilla.

En pocos meses pasamos de 10.000 usuarios y más de 10 empresas clientes. MIT Technology Review publicó la cifra que sigo usando: 13.546 beneficiarios directos. Ese mismo año quedé entre los 100 Jóvenes Líderes de Chile de Revista Sábado.

Tomás Ffrench-Davis con camiseta de GoodPlayers, con el pulgar arriba.
2024

Valparaíso, el MIT y un escenario

En febrero se incendió Valparaíso. Movilizamos 33 empresas: BCI, Turbus, Mall Plaza, Andimar, Chilexpress y otras. En 2 meses reunimos alrededor de 50 millones de pesos entre donaciones económicas y materiales.

En agosto subí al escenario de TEDxVitacura con “El poder de conectar con la gente”. En octubre, MIT Technology Review me incluyó entre los Innovators Under 35 de Latinoamérica, en una ceremonia en Lima.

Tomás Ffrench-Davis en el escenario de TEDxVitacura.
2026

Desde Ciudad de México

Vivo en Ciudad de México. Lo que hago es siempre lo mismo, con el camino ya aprendido: entrar a un mercado, armar la operación comercial y quedarme hasta que funcione.

Si tuviera que darme un consejo a mí mismo de hace 5 años sería este.

Trabaja uno o 2 años en una startup ajena. Vas a tener los mismos incendios que si fuera tuya, pero sin el riesgo.
Tomás Ffrench-Davis presentando ante público, con su nombre en pantalla.
Tomás Ffrench-Davis hablando en el escenario de TEDxVitacura.

En la prensa

Las historias que mejor me explican.

Lo que se ha publicado, con enlace al medio original.

Retrato de Tomás Ffrench-Davis.

Si te sirve algo de esto, hablemos.

30 minutos. Te cuento qué de todo esto aplica a tu caso y qué no, sin vendértelo.

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